Inestabilidad en Colciencias, problema para consolidar políticas en el sector


Colprensa | LA PATRIA

Con la salida del director del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias), César Ocampo, y la designación de Alejandro Olaya como su reemplazo, ya son nueve los funcionarios que han llegado a la dirección de esta entidad en los ocho años de gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Los expertos consultados por COLPRENSA coinciden en que Colciencias viene presentando una crisis desde hace varios años, pues su inestabilidad en la dirección general y el poco compromiso del Gobierno con los recursos destinados a la entidad, no ha permitido consolidar y avanzar en los proyectos de investigación científica e innovación en el país.

Un ejemplo de esto se presentó a finales del año pasado, cuando el sector científico del país le reclamó al Gobierno Nacional por el recorte del presupuesto para 2018, que estaba estimado en mas del 41 %. Finalmente, la reducción solo fue de 11 %, pasando de 380.000 millones de pesos a 339.000 millones para el presente año.

El rector de la Universidad del Rosario, José Manuel Restrepo, señaló que la ciencia, la innovación y el desarrollo tecnológico de un país son políticas de largo plazo y es muy importante garantizar la estabilidad de las cabezas que están al mando de estas instituciones.

“Cuando en un periodo de ocho años han habido ocho directores de Colciencias, la posibilidad de lograr la estabilidad es mínima y eso lo que significa es que estamos poniendo en riesgo el desarrollo científico y tecnológico. El asunto es crítico, porque el país no ha logrado avanzar en competitividad en los últimos 15 años y por eso me parece que es indispensable tener estabilidad que permita la implementación de las políticas de largo plazo para la ciencia”, indicó Restrepo.

Con esta postura concuerda el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), Carlos Fernando Forero, quien consideró que esta nueva salida preocupa a las universidades, porque no se ha logrado consolidar la financiación de los proyectos de investigación.

“Esto ha sido un motivo de preocupación en el mundo universitario, porque evidentemente los países depositan sus posibilidades de desarrollo en la ciencia y tecnología para atender los grandes desafíos en materia de pobreza, productividad y competitividad, y no hemos logrado consolidar un compromiso de inversión significativa en este campo y no es una buena señal que hayan habido esa cantidad de directivos”, señaló Forero.

El científico colombiano Jorge Reynolds va más allá y aseguró que al Gobierno nunca le ha importado esta institución, esto reflejado en la cantidad de recursos que ha destinado y el gran número de directivos en un corto periodo de tiempo.

“La ciencia y tecnológica no es de ningún interés para el gobierno, porque haber tenido ocho directores en ocho años muestra una inconsistencia total en todos los programas que se puedan tratar de llevar a cabo. Es decir que la situación de la ciencia y tecnología, el recorte de presupuestos y la evasiva del presidente de la República a la carta que escribieron los premios Nobel, nos demuestra que sobre la ciencia no hay ningún interés y un país que no prioriza esto no puede salir del subdesarrollo”, manifestó Reynolds, creador del primer marcapasos de electrodos en el mundo.

Para el exrector de la Universidad Nacional Moisés Wasserman, es deplorable el manejo que se le ha dado a la entidad durante los últimos años.

“Lamento mucho la posición de Conciencias en la institucionalidad colombiana, esta que es la organización rectora para dirigir el rumbo de la ciencia y la investigación en el país ha tenido un tratamiento de quinta. Con la reducción de su presupuesto y el cambio constante de los directores de la entidad, es el reflejo de que ha tenido un papel muy secundario en el país”, manifestó Wasserman.

Otro de los temas que preocupa a los expertos es la politización que se ha venido dando en Colciencias. Para el rector de la Universidad del Rosario, los intereses han impedido darle un manejo a la institución.

“El temor que me da no es la salida de una persona sino que estamos en medio de una politización de Colciencias, que es el ente rector de la tecnología e innovación. Si todos estos cambios que se han venido generando son por unos intereses particulares, es para preocuparnos porque le estaríamos inyectando política a un asunto en el que no se debe presentar”, indicó Restrepo.

Con esta afirmación concuerda la exdirectora de Fomento a la Investigación de Colciencias, Gabriela Delgado, quien consideró que esta crisis que se viene presentando en la entidad es consecuencia de estos intereses particulares.

“Yo no logró entender cómo sigue funcionando esta institución, porque no tiene demasiados recursos ni suficiente capacidad de maniobra, y creo que estás denuncias e inestabilidad tiene que aterrarnos. Lo que se viene denunciando es como una mafia, están utilizando las instituciones para devolver favores, para contratar a sus amigos y esta situación es más compleja de lo que uno se imagina. Lo que vemos es que no importa lo que estén capacitadas la personas que lleguen a dirigirla sino el padrino político que se tenga”, manifestó Delgado.

 

El futuro

Para el representante de las universidades, el futuro de Colciencias es incierto porque ya se han venido haciendo unos cambios que no le han dado el impulso que se esperaba a la institución.

“Recordemos que Colciencias ha venido haciendo un tránsito, estaba dependiendo del Ministerio de Educación, después se pensó que iba a ser parte del Departamento Nacional de Planeación y luego se le creó una figura especial de entidad independiente, pero todos estos cambios no se han traducido en una consolidación de una institución, que para muchos países es importante. Creo que no hemos tenido la suficiente claridad de cómo estamos entendiendo la ciencia y la tecnología”, manifestó Forero.

Para Reynolds, existe total incertidumbre con lo que pueda pasar con la entidad en los últimos siete meses de gobierno, pero si espera que el nuevo presidente que llegue a la Casa de Nariño tenga una política coherente con las posibilidades del país para generar una gran cantidad de desarrollos tecnológicos, en donde el colombiano sea reconocido en el exterior.

“Es muy triste ver el total marginamiento que tiene la ciencia en Colombia. Un país que no tiene su propia ciencia y tecnología es una nación que no puede salir adelante y en nuestro caso no podremos salir del subdesarrollo. Ojalá el próximo gobierno piense diferente y cree un nuevo sistema de apoyo a estos procesos de investigación y que se tenga una forma de ejecutarse totalmente diferente a como está actualmente”, señaló Reynolds.

Por su parte, Restrepo aseguró que si no hay estabilidad y una buena financiación para la ciencia, no va haber como generar la innovación y ese desarrollo científico y se estaría “poniendo en riesgo la posibilidad de que el país entre a lo que se ha llamado la cuarta revolución industrial, a donde se ingresa con conocimiento”.

Para el director ejecutivo de ASCUN, es necesario que haya una expresión abierta y sincera de lo que se piensa hacer con la institución. “Me parece que con la debilitación de Colciencias en su presupuesto, estructura y en esta ingobernabilidad con el cambio de los directores, es mejor que se hable si hay otro esquema para manejar un tema tan importante para el país como la ciencia, porque evidentemente no se ha visto plasmado un compromiso a fondo sobre esta entidad”, aseguró Forero.

 

Presupuesto

El rector de la Universidad del Rosario consideró que para sacar adelante a la ciencia, la tecnología y la innovación, se necesita incrementar considerablemente los recursos de Colciencias y que su manejo cuente con personas que vienen de la academia. “Hay que disponer de recursos suficientes para el avance en la ciencia, tecnología e innovación y eso significa que cada año debe haber un compromiso de incrementar el presupuesto público dedicado al tema hasta llegar, al cabo de unos años, a siete veces la inversión que tenemos actualmente”, señaló. Para el directivo, también debe haber una estabilidad en las personas que manejan a esta entidad, porque son las que dirijan las políticas de largo aliento en el país. “Hay que empezar a reflexionar de fondo sobre cuales deberían ser las prioridades en ciencia y tecnología para un país como Colombia, porque es un esfuerzo que tiene que contar con la participación del sector empresarial y público, pero especialmente de la academia. Ojalá dentro de Colciencias hubiese una presencia mucho más activa dentro de sus órganos de dirección de la academia y la ciencia del país”, indicó.




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