Semana de reflexión ambiental – Editorial – Opinión


Cada vez cobra más importancia la variable del clima a la hora de planear unas descanso. Por lo acontecido en Mocoa, reina por estos días una sensibilidad distinto frente a asuntos relacionados con los fenómenos naturales, poco, desde luego, más que comprensible.

El cambio climático llegó para quedarse y obliga a la especie a recorrer el camino de la habilitación a las nuevas realidades. Ahora a los rutinarios, pero no por ello menos importantes, consejos sobre comportamiento al volante –no soplar y conducir, portar el equipo de carretera, revisar el transporte antaño de partir, no lograr en puntos no permitidos de la vía, descansar lo suficiente antaño de una larga caminata manejando carro, por mencionar los más importantes– hay que sumar aquellos relativos a las consecuencias que traen fenómenos como lluvias en cantidad inusual, con todas sus consecuencias.

Hay que seguir educadamente las recomendaciones del Ideam. Que incluyen, entre otros puntos, identificar áreas que históricamente se han inundado

Es de esperarse, entonces, que esta porte receptiva para tomar en cuenta las señales de la naturaleza sirva para predisponer hechos que gemir en estos días santos y que esta se instale en la rutina de personas y entidades. Es un cambio de porte que debe aceptar no solo a la resiliencia, sino a una viejo sintonía con las micción del planeta para así enrumbar el expansión cerca de objetivos que compaginen nuestro bienestar como especie y el respeto por “la casa popular”, en términos del papa Francisco en su encíclica del 2015, ‘Laudato Sí’.

Por lo pronto, y con miras a que esta semana pueda ser dedicada al refrigerio, a la advertencia y, en el caso de los creyentes, a la oración, hay que seguir educadamente las recomendaciones del Ideam. Que incluyen, entre otros puntos, identificar áreas que históricamente se han inundado, compulsar que a las redes de alcantarillado y drenaje se les haya hecho el conveniente mantenimiento, no descuidar los boletines meteorológicos y, en genérico, estar pendientes de las informaciones sobre el estado del tiempo. Para ello es de gran utilidad la aplicación para teléfonos inteligentes ‘Mi Pronóstico’.

Que estos días de reposo renueven el espíritu y, de paso, la cada vez más necesaria disposición para escuchar e interpretar los mensajes que envía el planeta.

editorial@eltiempo.com




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